A Imensidão - A montanha encantada

La montaña encantada

 Ele iniciou a sua jornada rumo à conquista da montanha encantada. Levava consigo uma carroça cuja força de tração era os seus músculos. Na medida em que subia a montanha foi encontrando pedras preciosas e se apropriando delas. Estava ficando rico. Cada vez mais rico.

 El inició su viaje rumbo a la conquista de la montaña encantada. Llevaba consigo una carroza cuya fuerza de tracción eran sus músculos. En la medida en que subía la montaña fue encontrando piedras preciosas y apropiándose de ellas. Estaba haciéndose rico. Cada vez más rico.

 Um dia chegou ao topo da montanha encantada. Era um homem já maduro, ele que partira quase que um menino. Agora era hora de voltar, mas não era possível descer pelo caminho que partira. Tinha que continuar em frente, descer pelo outro lado da montanha, pelo poente.

 Un día llegó a la cima de la montaña encantada. Era un hombre ya maduro, el que partió casi que un niño. Ahora era el momento de regresar, pero no era posible descender por el camino que partió. Tenía que continuar adelante, descender por el otro lado de la montaña, por el poniente.

 A carroça que no inicio da jornada era leve, agora era bastante pesada. Fazia-se necessário devolver a montanha algumas das pedras preciosas que ele havia recolhido. Foi caminhando ladeira abaixo e deixando cada vez mais os tesouros recolhidos...

 La carroza que al comienzo de la jornada era ligera, ahora estaba bastante pesada. Se hacía necesario devolver a la montaña algunas de las piedras preciosas que había recogido. Fue caminando colina abajo y dejando cada vez más los tesoros recogidos...

 Ele não foi o único. Conta-se que muitos e muitos outros seguiram este caminho. Existem testemunhos da partida. Mas inexistem testemunhos da volta. Da montanha encantada ninguém voltou.

 El no era el único. Se cuenta que muchos y muchos otros siguieron este camino. Existen testimonios de la partida. Pero no existen testimonios del regreso. De la montaña encantada nadie regresó.

 Dentre os que nunca partiram existem poetas que cantam as sagas dos conquistadores. Inventam-se belas histórias que embalam as noites de lua cheia. Novos jovens as escutam e partem no nascer do novo dia. A montanha encantada os aguarda.

 Entre los que nunca partieron existen poetas que cantan la saga de los conquistadores. Se inventan bellas historias que embalan las noches de luna llena. Nuevos jóvenes las escuchan y parten al nacer del nuevo día. La montaña encantada los aguarda.

 Poeta Hiran de Melo - Mestre Instalado, Cavaleiro Rosa Cruz e Noaquita - oráculo de Melquisedec, 10 de fevereiro de 2010 da Revelação do Cristo.

 Traducción libre al español: Ma. Consuelo Alvarez

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